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GALERIA GOLFO
DE MEXICO
 La
Riqueza en Nuestras Aguas, a continuación,
por un túnel con domo de acrílico transparente
que nos roba el aliento, llegamos a la Gran
Pecera Oceánica.
Todos ellos
representativos del Golfo de México: el mero,
de enorme boca, capaz de engullir presas de
gran tamaño, al igual que cambiar de sexo
a lo largo de su desarrollo, sin que se sepa
aún claramente por qué; la
barracuda o picuda, ágil cazadora cuya figura
en forma de torpedo le permite alcanzar una
gran rapidez de nado; la cubera dientona o
colmilluda, de insaciable apetito; el sábalo,
hermoso pez plateado conocido popularmente
como el "rey de los mares"; las voraces cobias,
depredadoras oportunistas que a menudo acompañan
a especies más grandes o fuertes con el fin
de "robarles" una parte o toda su comida.
Las
rayas de espina, a las que tal vez podamos
admirar batiendo graciosamente sus aletas
contra las paredes de la pecera a la hora
de la comida, en un improvisado espectáculo
de alimentación, y la raya águila, ejemplar
de impactante belleza que, más que nadar,
pareciera planear majestuosamente en el agua.
Por
otra parte, aunque de menor tamaño y esplendor,
los peces de banco o cardumen añaden alegría
y color a la pecera, destacando entre ellos
diferentes especies de jorobados, los jiníguaros
amarillos, las mojarras de mar, los sargos
y los burriquetes.
Llaman la
atención asimismo hermosos ejemplares de tortugas
marinas blanca o verde y de carey, que actualmente
en peligro de extinción, debido a su captura
incontrolada con fines comerciales, se encuentra
oficialmente protegida en todo el mundo, por
lo que el esfuerzo de instituciones como el
Acuario de Veracruz para su estudio y conservación
reviste capital importancia.

La Pecera
Oceanica, una impresionante construcción en
forma de dona con capacidad de 1'250,000 litros
de agua salada, que hospeda a varios de los
huéspedes más carismáticos del Acuario. Entre
los que destacan los temido amos y señores
de los mares, los fascinantes tiburones.
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