Este bello edificio de principios de siglo conserva
el gusto afrancesado de la época
que originalmente tenía un casino
anexo a la sala de espectáculos.
Su
acceso es a través de un vestíbulo
estilo Luis XV, con escalinata
de mármol blanco y paredes del
mismo color, que ostenta dos
medallones con alegorías de
la música y la poesía, mientras
que en el cielo raso existe
otra que representa el triunfo
del arte.