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HISTORIA
Este
paraíso natural en la costa esmeralda es el
centro turístico más antiguo de la región.
En el siglo XIX se le conoció como Punta Escondida
y era un lugar de pescadores que contaba con
un puerto para embarque de café y maderas
preciosas originarias del lugar, permitiendo
el desarrollo del comercio y dándole fama
a nivel internacional.
Uno de sus
primeros nombres fue 'Zicatela' denominación
de una de las playas principales del puerto,
que en Náhuatl significa 'lugar de espinas
grandes'.
En
la década de los treinta, en le puerto comenzó
a transformarse en un verdadero pueblo pero
se conservó como un lugar virgen donde la
tranquilidad de sus playas de fina y blanca
arena, bañadas por las cristalinas olas de
color esmeralda se entremezclaban con la exótica
vegetación del lugar y su riquísima fauna.
La unión de estos elementos llamó la atención
de turistas intrépidos que en los 70's buscaban
un ambiente libre donde conjuntar la aventura
con un hermoso paisaje.
En 1982,
los gobiernos federal y estatal apoyaron a
Puerto Escondido como un destino turístico
del pacífico mexicano, situación que favoreció
la construcción de un moderno hotel, el mejoramiento
de la imagen urbana y la edificación del aeropuerto.
Adicionalmente, Puerto Escondido quedó comunicado
por carretera, permitiendo la afluencia de
visitantes.
Puerto
Escondido pronto ganó fama internacional por
ser uno de los pocos lugares en América donde
puede practicarse el deporte del Surfing a
nivel profesional, gracias al fuerte oleaje
que poseen algunas de sus playas. Además,
cuenta con una exhuberante fauna silvestre
y marina tales como las aves migratorias,
cocodrilos, iguanas, tortugas marinas y armadillos
entre otros, que pueden apreciarse en su habitat
natural, toda vez que los habitantes de Puerto
Escondido tienen un compromiso para conservar
el ecosistema y preservarlo como un lugar
de reserva ecológica.
Puerto
Escondido cuenta con una diversidad de lugares
tan polifacéticos como mágicos ofreciendo
descanso, aventura, emoción y vida nocturna,
llevándonos por un mosaico de sensaciones
que van desde la tranquilidad de las aguas
termales hasta el folclore de su cultura pueblerina,
pasando por su historia prehispánica, sus
modernos hoteles, su vida nocturna y sus indescriptibles
paisajes, enmarcando en un ambiente natural
las comodidades de la vida moderna.
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