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Anemia: Un padecimiento
común
Por
Redacción en línea
LA REGION
Los glóbulos
rojos son un tipo de células sanguíneas, flexibles
y en forma de disco, y son componente esencial
de la sangre. Esta célula toma la molécula
de oxigeno al paso de la sangre por los pulmones
y la transporta a tejidos distantes que dependen
de oxigeno para la producción de energía y
su supervivencia.
Los glóbulos rojos no
podrían hacer este trabajo sin la hemoglobina
contenida en ellos: sustancia que captura
oxigeno y es la que le da el color rojo característico
a la sangre.
Ocurre anemia cuando el
porcentaje de glóbulos rojos en la sangre
o la concentración de hemoglobina cae por
debajo de lo normal. Muchos de los síntomas
de anemia son ocasionados por el inadecuado
aporte de oxigeno a los tejidos.
La anemia, es una enfermedad
de la sangre caracterizada por una disminución
anormal en el número de glóbulos rojos (eritrocitos
o hematíes) o en su contenido de hemoglobina.
Los hematíes son los encargados de transportar
el oxígeno al resto del organismo, y los pacientes
anémicos presentan un cuadro clínico causado
por el déficit de oxígeno en los tejidos periféricos.
Detectarla a tiempo
Los
síntomas más comunes de la anemia son palidez,
disnea, fatiga, astenia, falta de vitalidad,
mareos y molestias gástricas. La anemia más
frecuente es la ferropénica, por déficit de
hierro, elemento esencial para la fabricación
de glóbulos rojos; se produce cuando aumentan
las demandas de hierro del organismo para
otras funciones, como en la infancia, adolescencia
y gestación, o cuando existe un déficit de
hierro en la ingesta (dietas mal controladas).
La anemia perniciosa se
produce por un déficit de vitamina B12, esencial
para la fabricación de hematíes, habitualmente
por defectos de absorción intestinal de la
B12 en mayores de cuarenta años, a veces por
carencias alimenticias. La anemia de células
falciformes se debe a un defecto hereditario
en la síntesis de hemoglobina.
La transfusión de sangre
o de hematíes concentrados es el tratamiento
de elección utilizado en las anemias graves
(habitualmente en las anemias agudas por sangrado).
El tratamiento de algunas
anemias producidas por exceso de destrucción
de hematíes conlleva la extirpación del bazo,
principal órgano de eliminación de los eritrocitos.
Las anemias ferropénicas deben tratarse con
suplementos de hierro y las perniciosas con
inyecciones de vitamina B12. La eritropoyetina
(hormona producida por el riñón que estimula
la producción de glóbulos rojos), sintetizada
de forma artificial, se está empezando a utilizar
experimentalmente en casos muy especiales
de ane-mias. Otros enfoques experimentales
se centran en la corrección de los déficits
nutricionales u hormonales.
Factores de riesgo
La producción y supervivencia
normal de los glóbulos rojos dependen de un
correcto funcionamiento de muchos órganos
y de un adecuado aporte nutricional de ciertas
vitaminas y hierro. El riñón secreta una hormona,
la eritropoyetina que envía señal a la célula
madre en la medula ósea para producir nuevos
glóbulos: los nuevos glóbulos circulan por
unos 120 días y luego se destruyen primariamente
en el bazo. Muchos de los sus componentes
son reciclados en el hígado, bazo, nódulos
linfáticos y medula ósea para producir nuevos
glóbulos. Todos los días el organismo reabastece
el suministro de células y en condiciones
normales, la producción y destrucción de los
glóbulos esta igualada.
Aléjela de usted
La mejor forma de prevenir
la anemia es una buena alimentación, comer
una dieta bien balanceada que incluya buena
fuente de hierro, vitamina B12 y ácido fólico.
Si usted es vegetariano, hable con su médico
o nutricionista acerca de su dieta y tome
los suplementos que sean necesarios por prescripción
médica. Consulte sobre tomar Vitamina C adicional
ya que esta hace más ácido al estómago y puede
mejorar la absorción de hierro que ingiere
en la dieta. Disminuya el consumo de productos
cafeinados y té. Estas sustancias disminuyen
la absorción de hierro. Seleccione cereales
y panes enriquecidos con hierro.
Es importante que consulte
a su médico si presenta síntomas como: fatiga
persistente, ahogo, palpitaciones, piel pálida
o cualquier otro signo de anemia
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Qué la provoca...
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La anemia puede deberse
a tres factores distintos:
Defecto en la formación
de glóbulos rojos, ocasionado por déficit
de nutrientes, hormonas, enfermedades
crónicas, genéticas u otras situaciones.
Excesiva destrucción
de glóbulos rojos, habitualmente por
determinadas enfermedades hereditarias.
Sangrado excesivo
(traumático, quirúrgico, por hemorragia
interna)
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